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Aspectos geográficos del entorno físico: morfología de la costa de Nueva Tabarca

Artículo de JUAN ANTONIO MARCO MOLINA 
MEDSPAI (Grupo de Investigación sobre Medio, Sociedad y Paisaje).
Departamento de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física.
Universidad de Alicante

Publicado en la Revista Canelobre n.º 60, Invierno 2012
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert 
Aspectos geográficos del entorno físico:
morfología de la costa de Nueva Tabarca


La caracterización del medio físico o entorno físico se puede abordar con una perspectiva global o desde distintos puntos de vista. La primera de las opciones, a pesar de las reducidas dimensiones del área de estudio, requiere de un planteamiento basado en un análisis amplio y muy detallado que, en el estado actual del conocimiento, se antoja inalcanzable. Es por ello que se ha preferido acotar esta aportación a un enfoque específico sobre uno de los aspectos geográficos del entorno físico de Nueva Tabarca que ha suscitado poco interés o, simplemente, ha sido eludido en estudios referidos a la morfología litoral o al modelado costero de territorios más amplios. Ese es el caso de trabajos como los de Rosselló Verger (1978a y 1978b) y Sanjaume Saumell (1985), entre otros; mientras que, Estévez, Renard y Yébenes (2004), hacen unas aportaciones muy interesantes en trabajos en los que lo esencial son los aspectos geológicos.

Fragmento de muralla desde el Puerto Viejo. Foto: Elena Dospital

En esta ocasión, el objetivo principal del presente estudio es analizar y explicar la morfología costera de Nueva Tabarca, cuya descripción se plantea a partir de consideraciones previas relativas al marco estructural, relieve y litología insular. Con todo, conviene partir de cuantificación de las dimensiones de las tierras emergidas analizadas, ya que si bien pueden parecer insignificantes, la consideración en términos relativos, de todos sus elementos, puede resultar suficientemente expresiva de la fisiografía esencial de la isla.

Localización, topografía y toponimia básica de Nueva Tabarca
(Fuente: Elaboración propia a partir de Cartografia BCV05 1:5.000, 2005)

Videoteca tabarquina (actualización)

Recopilación cronológica de imágenes grabadas en Nueva Tabarca, que queda abierta a cuantas colaboraciones deseen aportar los lectores de este blog, para lo que se pueden poner en contacto a través del formulario que aparece al pie del mismo, mediante un comentario al final de este artículo, o bien enviando un correo electrónico a lafogueradetabarca@gmail.com


Las definiciones de la imagen y el sonido de los vídeos, así como sus formatos son de muy diversa calidad, y dependen de las fuentes originales en que fueron publicados en la red.

1945
Primer documental submarino español, Buzos y peces, rodado en aguas de Nueva Tabarca por No-Do (Filmoteca Española). Contiene las que probablemente sean las imágenes más antiguas que se conservan de la isla.

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Fragmento del No-Do 140A del 10 de septiembre (Filmoteca Española). No conserva el audio.

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1947
Revista Imágenes (No-Do. Filmoteca Española) n.º 119: Historia de una isla. A destacar las imágenes de las faenas en la almadraba. No conserva el audio.

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De bombas y bombardeos
en aguas tabarquinas

Aunque fue el pasado día 9 de julio de 2017, hasta hoy, día 12, no ha saltado a las páginas de los medios de comunicación tanto locales, como autonómicos, nacionales y, probablemente, alguno internacional, la noticia del hallazgo en aguas de la Reserva Marina de Nueva Tabarca, de una bomba de la II Guerra Mundial.
El artefacto, localizado de forma casual por los miembros de un club de buceo, ha activado todas las alertas y ha conllevado la restricción de toda actividad subacuática y navegación en la zona balizada a tal fin por los medios de seguridad competentes, que procederá, esperemos que a la desactivación de lo que ha resultado ser una carga de profundidad, porque la detonación podría afectar gravemente a una zona especialmente protegida, que de eso no parece haberse preocupado nadie de advertir.
Las noticias dan cumplida reseña de los detalles del hallazgo, con fotografías, vídeo e incluso algún apunte histórico de las consecuencias del conflicto armado en aguas alicantinas, del mismo modo que dejan constancia de que no afecta ni al baño ni a las comunicaciones marítimas con Santa Pola y Alicante.
Y es que nuestras aguas fueron escenario de frecuentes pasos de submarinos y hundimientos de barcos durante la II Guerra Mundial, del mismo modo que nuestras costas y ciudades lo fueron de intensos bombardeos en la Guerra Civil Española, con lo que tampoco sería extraño que apareciera algún artefacto explosivo de la época, pues hasta Nueva Tabarca fue atacada por la aviación italiana, como quedó constancia en los medios de comunicación de entonces, y ejemplo es la portada del Diario El Luchador del 30 de noviembre de 1936 (Archivo Municipal de Alicante), aquí reproducida:

Hogueras de San Juan:
de la prohibición a la promoción

Artículo de GERARDO MUÑOZ LORENTE

Publicado en "Momentos de Alicante" del Diario Información del 19 de junio de 2017
(Fotos publicadas con el artículo)


El cambio que se produjo en la opinión pública alicantina acerca de las hogueras de San Juan fue tan rápido como sorprendente. En pocos meses, para la mayoría de los alicantinos (especialmente los que tenían mayor poder o prestigio, como políticos, empresarios y periodistas), la celebración de la víspera de San Juan con sus hogueras, petardos y música popular, pasó de ser un espectáculo inculto, propio de «una aldea rifeña» o de «un villorrio incivilizado», a una «obra patriótica, de interés general», «un festejo simpático en grado sumo».

Origen

Mucho se ha escrito sobre el origen de las hogueras de San Juan. Todos los autores coinciden en que se remonta a tiempos más antiguos que la propia Historia, a la necesidad que sintieron nuestros ancestros de venerar el fuego y el Sol.

En la noche del solsticio de verano, cuando el astro rey llega al trópico de Cáncer, los antiguos pobladores del hemisferio norte solían encender hogueras para rendir culto al dios Sol, a través de las llamas purificadoras del fuego. Un rito pagano que, como tantos otros, la Iglesia adoptó y cristianizó, dedicándoselo a San Juan Bautista. También los árabes hispanos corrían la pólvora y encendían piras en esta noche solsticial, siendo numerosos los romances moriscos que hablan de estas celebraciones.

Prendre el ros

En Alicante, las referencias más antiguas que existen sobre las hogueras del solsticio vernal las sitúan en las afueras de la población, donde ardían por iniciativa popular a base de leña, matojos y hojarasca. Prendían en la huerta o a orillas del mar, donde los alicantinos disfrutaban de verbenas espontáneas, en reuniones familiares o de amigos, cenando y bebiendo, cantando y bailando al son de las guitarras y canciones populares. Era una costumbre ancestral conocida como prendre el ros (literalmente, tomar el rocío), consistente en celebrar la víspera de San Juan bajo las estrellas.

Los Carrillo, escultores alicantinos pioneros en el arte foguerer

Artículo publicado en el Llibret de la Foguera La Ceràmica 2016

El «menfotismo» alicantino, cabe decir que de especial raigambre entre los foguerers, es capaz de utilizar todo tipo de pretextos para que se engañen a sí mismos, con tal de marcar diferencias. Uno de los argumentos más utilizados para diferenciarse de Las Fallas, e incluso desmarcarse absurdamente de un origen evidentemente importado de estas, es el tan traído y llevado de que en Les Fogueres, desde el mismo año fundacional, los monumentos ya se crearon con una estética propia y, por lo tanto, diferente a la valenciana. De hecho, apenas tardaría en acuñarse la denominación de «Estilo Alicantino».

Aparte del detalle de que hubo monumentos foguerers que, ya esos primeros años, fueron plantados por valencianos, no deja de ser cierto que hay factores que condicionaron la estética de los mismos, como el hecho de que la época del año es obviamente diferente, con mucha más luz, o la circunstancia tan esgrimida de que, mientras en Valencia imperaban los escultores entre los artistas falleros, en Alicante la construcción de fogueres cayó en manos de pintores, lo que nos lleva, de una parte, a un notable tratamiento del color y, de otra, a la abundancia de superficies planas con exquisitas pinturas, más que al modelado.

Pero la realidad es que, en pocos años, lo que marcaría el estilo del monumento, tanto fallero como foguerer, sería las tendencias artísticas de la época. Además, por otra parte, tampoco es cierto que solo los pintores fueran los creadores del arte efímero alicantino. Buena prueba de esto la tenemos en los Carrillo, padre —Miguel— e hijo —Adrián—, ambos escultores, cuya obra no tiene nada que desmerezca con respecto a los pintores a la hora de plantar fogueres. Cabe añadir, a título anecdótico, que se trata de la primera saga de artesanos foguerers alicantinos, a la que seguirían otras tan prolíficas como la de los Capella, los Granja, los Abad o los Gómez Fonseca.